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LO QUE CONVIENE SABER SOBRE EL AIRE ACONDICIONADO
  • Cuando llegan las altas temperaturas y el calor aprieta, es bueno contar con algún sistema de refrigeración en casa que contribuya a mantener fresco el ambiente. Para ello, la gama de aparatos vigentes en el mercado es muy amplia y, previa elección, es importante valorar todas las posibilidades para saber con exactitud que sistema se adapta mejor a las necesidades y posibilidades de cada usuario.
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FACTORES A TENER EN CUENTA A LA HORA DE ADQUIRIR UN SISTEMA DE AIRE ACONDICIONADO
  • Clima y humedad ambiental. En ciudades con una baja humedad relativa, se requiere entre un 10 y un 15 % menos de potencia que en ciudades húmedas.
  • Ambiente seco. Es aconsejable que el sistema de aire acondicionado lleve un humificador incorporado.
  • Orientación de la vivienda. A mayor altura de un piso, mayor temperatura y, por consiguiente, mayor necesidad de refrigeración. Si está orientado al sur, la sensación de calor también es mayor.
  • Dimensiones del espacio a refrigerar. Cuanto mayor es el espacio, más potencia se requiere.
  • Elementos internos. Factores como la iluminación interior de la vivienda aumentan la temperatura, especialmente si ésta es halógena puesto que dispone de una gran capacidad calórica.
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¿CÓMO ECONOMIZAR CON EL AIRE ACONDICIONADO?
  • Mantener la temperatura ambiente entre 22-25ºC ya que por cada grado menos, puede esperar que el coste del recibo aumente entre un 7-10%. Es conveniente instalar un termostato programable que suba o baje las temperaturas para reducir el consumo energético al dormir o estar fuera de casa.
  • Comprar unidades con un elevado grado de eficiencia energética.
  • Comprar unidades de un tamaño apropiado a las dimensiones de la casa. Las unidades demasiado pequeñas no conseguirán mantener la temperatura deseada, mientras que las de mayor tamaño no filtrarán, ni circularán o quitarán la humedad del aire correctamente.
  • Revisar el sistema de conductos una vez al año para detectar fugas.
  • Las unidades de ventana pueden enfriar un cuarto o habitación individual a un coste menor que las unidades centrales.
  • Usar ventiladores en las habitaciones frescas, ya que gastan muy poca energía y ayudan a circular el aire. Un ventilador puede hacer sentir de 4 a 8ºC más frío que la temperatura ambiente real.
  • Instalar protectores o arbustos alrededor de la vivienda para limitar la exposición directa al sol.
  • Instalar material aislante en las puertas que comunican con el exterior o cualquier otra área sin aire acondicionado para evitar fugas o infiltraciones.
  • Lavar la ropa o ducharse a primera hora a última hora del día ya que estas actividades producen humedad y aumentan la existente en el hogar, lo que obliga al sistema a funcional a más potencia.
  • Apagar las luces cuando no sean necesarias. Tres cuartas partes de la electricidad que emplea una bombilla desprenden calor, no luz.
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TIPOS DE AIRE ACONDICIONADO

    Tal y como se ha mencionado en la anterior clasificación, los equipos de aire acondicionado presentan distintas tipologías que pueden clasificarse de la siguiente forma:

  • 1. Por compresión: Está formado por una unidad evaporadora, ubicada en el interior de la vivienda, y otra compresora, situada en el exterior de la misma. La primera de ellas constituye el sistema por donde circula el gas refrigerante que llega a un ventilador. Esta unidad genera el goteo del agua de condensación. La unidad compresora, en cambio, tiene la función de realizar el ciclo de compresión del gas refrigerante. De este modo, al cambiar su estado físico, cambia su temperatura.
  • 2. De ventana: Son unidades compactas donde se aglutina el compresor, el evaporador y los controladores. Son equipos que deben colocarse en un hueco o ventana de cara al exterior, a fin de garantizar la ventilación del compresor así como la eliminación del agua de condensación. Este tipo de sistemas pueden ofrecer sólo frío o también frío y calor.
  • 3. Equipo dividido o split: Pueden distinguirse las siguientes modalidades:
    • 3.1 Split fijo: Es el equipo más habitual y más económico del mercado tanto en instalación como en mantenimiento. Disponible en versión pared, de techo o suelo, el split fijo tiene un precio que oscila entre los 600 y 1.200 euros. La unidad evaporadora comandada por un control remoto, cuenta con reguladores de temperatura, ventilación y aletas difusoras.
    • 3.2 Split móvil: Es una opción recomendable si las necesidades de aire acondicionado son puntuales y de forma discontinua en las distintas estancias de la casa. Pueden trasladarse fácilmente y no necesitan de un profesional para su instalación. Sin embargo, la gama de potencias resulta limitada y el consumo de energía es considerable. A pesar de su dinamismo, sólo es aconsejable cuando la complejidad de la instalación hace inviable otro tipo de instalación. Su precio va desde los 800 euros.
    • 3.3 Multisplit: Pensado para viviendas de más de 100 metros cuadrados o unifamiliares, este sistema cuenta con varias unidades interiores que consiguen climatizar toda la vivienda. Su precio oscila en función de las unidades empleadas.
    • 3.4 Air Zone: Este equipo de climatización se compone de un sistema central encargado de distribuir el frío a través de conductos que, gracias al empleo de un termostato, abren o cierran el paso del aire en cada una de las habitaciones de una vivienda.

 
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    ¿QUE PARAMETROS CONTROLA EL EQUIPO DE AIRE ACONDICIONADO?
    El principio es muy sencillo: un equipo de aire acondicionado traslada el calor al exterior desde el interior del edificio, donde todos huyen de él. El refrigerante del sistema absorbe el exceso de calor y lo envía hacia una batería exterior a través de una tubería. Un ventilador expulsa el aire a través de la batería caliente, trasladando el calor del refrigerante al exterior.
    Al desaparecer el calor del aire del interior, esta zona se refrigera.

    Temperatura
    Es evidente, pero también muy importante: el aire acondicionado elimina el calor del aire, por lo que el termómetro señala una temperatura más fresca.

    Humedad
    El aire de nuestro entorno natural contiene humedad en forma de vapor, y el nivel saludable de humedad relativa del aire se sitúa entre el 40-60%. La capacidad del aire de contener vapor de agua depende sobremanera de su temperatura: el aire cálido puede atrapar más humedad que el fresco. Como el aire cálido atraviesa las baterías frías del sistema de aire acondicionado, el exceso de humedad desaparece del aire al condensarse en las baterías, recogiéndose en forma de líquido en el sistema.


    Pureza del aire
    El aire está repleto de partículas diminutas: polvo, polen, humo, contaminación, bacterias, esporas y otras muchas impurezas. El sistema de aire acondicionado está dotado de un filtro que retiene tales partículas y devuelve al interior un aire depurado y más saludable.

    Circulación del aire
    Todos estos efectos beneficiosos no se repartirían de manera uniforme por los recintos si el sistema no renovase el aire de forma óptima. El ventilador y las rejillas del sistema deben ajustarse de forma que hagan circular el aire de manera uniforme en el lugar de instalación, pero sin expulsarlo directamente hacia las personas situadas junto a ellos.